miércoles, 30 de septiembre de 2015

GESTOS BUENOS EN EL DEPORTE


Esta mañana, hemos reflexionado sobre las acciones buenas que todos deberíamos hacer.

Para ayudarnos a entender este concepto, hemos visualizado este vídeo, que ahora compartimos con vosotros:

miércoles, 23 de septiembre de 2015

¡UN EJEMPLO DE SUPERACIÓN!

Rafael Nadal, el ejemplo de la superación

Rafael Nadal Parera, el mejor tenista español, y uno de los mejores jugadores de la historia del tenis, además del mejor de todos los tiempos en tierra batida. Es el segundo tenista profesional ganador de más títulos importantes de la historia de este deporte. Ha ganado el Torneo de Roland Garrós nueve veces, convirtiéndose así en el tenista con más victorias en esta competición.

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Rafael Nadal en el Open de Australia 2009

¿Qué ha hecho Rafa Nadal para convertirse en un astro del tenis? Él no solo depende de su talento, pues el trabajo diario y constante han alimentado sus mejores cualidades. Pero además, su mentalidad también ha jugado un papel muy importante.

 

La vida de un fuera de serie

Rafa nadal nació el 3 de junio de 1986 en Manacor, una ciudad de la Isla de Mallorca (España). Desde pequeño mostró un gran interés por el deporte, pero acabó sobresaliendo considerablemente en el tenis. Su tío Toni Nadal fue su entrenador en Manacor, quien acabó convirtiendo su mano “mala” en la mano jugadora. Rafa Nadal es diestro de nacimiento, pero utiliza la mano izquierda en la pista. La razón fue que de pequeño utilizaba las dos con la raqueta, pero tuvieron que decidirse por una y optaron por la izquierda, con la que parecía más habilidoso.

Fue el jugador más joven junto a Michael Chang en entrar en la lista de los 100 mejores tenistas del mundo elaborada por la ATP. Además de ser también el segundo mejor jugador más joven en ganar las Masters Series. Y en 2008, alcanzó el primer puesto en la lista de la ATP, quitándole el lugar a Roger Federer.

 

Sin sufrimiento no hay felicidad

Y como todo, una vida llena de éxitos deportivos también le acompañan numerosas lesiones.  En el año 2003 tuvo que perderse su primer Roland Garros por una fisura en el codo derecho durante un entrenamiento.  En 2004 sufríó una fisura de escafoides en el pie izquierdo, lo que provocó que no jugara el Roland Garros ni Wimbledon. 
Pero sí pudo obtener su primer título en Sopot y participar en los Juegos Olímpicos de Atenas. Después sufre muchas más lesiones, pero entre ellas destaca una lesión crónica, la de su tendón rotuliano en la rodilla izquierda. Una lesión que le dejo fuera de las pistas durante siete meses. Sin embargo, las declaraciones de Rafa Nadal siempre han guardado mucho optimismo y una gran y sana competitividad.

Una de ellas es “Sin sufrimiento, no hay felicidad”. Y otra sobre la mentalidad a la hora de salir a la pista es “Todos los que practicamos deportes sabemos que salimos para ganar o perder. Hay que aceptar las dos cosas. Uno no se puede venir abajo para perder un partido o muy arriba para ganarlo. 

Nadie se acuerda de las victorias, sólo de las derrotas.” En otra muestra su esfuerzo y trabajo diario: “Las dudas no se superan, convives siempre con ellas. Lo que sí que puede hacer uno es dar lo máximo cada día, y esforzarse para hacer las cosas mejor día a día”. Y la mejor para quienes busquen motivación es: “Hay mucha gente que se esfuerza cada día y no tiene la suerte de llegar a la cima. Lo importante es el camino, pensar en el día a día, pensar que las cosas van a llegar”.

lunes, 14 de septiembre de 2015

¿ESTO LO TIENE QUE CONSENTIR EL DEPORTE?

La niña árbitro merece un respeto y el deporte lo debe  garantizar

  • Un padre le gritó que se dedicara a la prostitución

  • No era el primer insulto y... colgó las botas

  • Hasta los árbitros profesionales le piden que vuelva


Su aspecto es el de una adolescente española más de 14 años. Leggin negro, playeros del mismo color y sudadera. Una larga melena que suele llevar recogida en una cola y flequillo. Pero Zaira Moro ha dejado de ser común. Esta semana su imagen ha saltado a los medios desde que se conociera que había decidido colgar su camiseta de árbitro de fútbol, su gran pasión, después del último insulto por parte de un aficionado.

De cerca, su aspecto adolescente y dulce contrasta con su voz y su tono serio. No se toma a broma lo que está viviendo estos días. Conversando con ella parece que hablara una mujer adulta. No era su intención, ni la de sus padres, que el asunto saliera a la luz, pero ahora no les importa y sólo quieren que la historia de Zaira no se repita.

Aquel partido, el decisivo, lo rememora en cada entrevista. Fue el 27 de mayo de este año. Estaba arbitrando un encuentro entre el Arenal y el Manuel Rubio en un torneo alevín. Los jugadores, entre 11 y 12 años. Era el final de la temporada y Zaira reconoce que estaba mal situada y no vio un gol con la mano. Eso desató la ira de un aficionado, al parecer, padre de uno de los jugadores, que en plena grada le espetó que mejor que arbitrar, se dedicara a la prostitución. A su lado había una mujer que le advirtió de que cerca estaba el padre de la joven. Entonces se calló, pero no pidió disculpas. "Lo oyeron todos", dice Zaira. Y puede que hubiera sido peor, si su padre no hubiera estado allí.

Aquel día no supo qué hacer. No podía contener las lágrimas de la rabia que sentía. Lo único que pensó fue que no merecía la pena seguir y cuando se quitó la camiseta de árbitro aquella tarde no se la quiso volver a poner, ni siquiera cuando se lo pedimos los periodistas para hacerle una foto. Esas, dice, quedan para el recuerdo.

Zaira ahora se siente fuerte. Ha recibido muchos, muchísimos apoyos de dentro y de fuera del mundo del fútbol. Árbitros de primera, equipos enteros e incluso los árbitros internacionales Velasco Carballo, Mateu Lahoz y Undiano Mallenco a los que ella adora, la están llamando para darle ánimos.

La decisión

A ratos piensa que las malas actuaciones de algunos hay que corregirlas en el campo, pero que ella y su sueño de ser árbitro no tienen por qué pagarlo, y asegura que se está replanteando volver a los campos. Otras veces cree que "no merece la pena hacer algo para estar sufriendo y aguantar insultos de nadie". Tiene que tomar una decisión cuanto antes, la Liga ya ha empezado. Y ella no se ha dado oficialmente de baja. Si no es este año, sus padres la animan a que recupere su afición el próximo. Porque a lo que aspira la adolescente es a ser árbitro profesional.

Comenzó a hacerlo hace un año después de asistir a decenas de partidos con sus dos hermanos, ambos chicos, de 12 y 17 años. "Lo de jugar a mí no me gustaba, pero lo de arbitrar sí. Recuerdo cuando terminé el primer partido. Le dije a mi padre: '¡Quiero repetir, quiero repetir!'. Había sido genial y nadie me había dicho nada". Nadie la había insultado desde las gradas.

Siguió arbitrando durante toda la temporada, más de 20 partidos y no todos fueron malos. "Algunas veces salía tan contenta, tan emocionada, que me daban ganas de llorar. En otros en cambio me iba muerta de rabia".
Zaira, vestida con el uniforme de árbitro de línea en uno de los partidos: 'Doy la cara para que todos reflexionemos'. PABLO LORENZANA

En todo ese tiempo le dijeron de todo. "Recuerdo un día que había llovido a mares, yo estaba empapada, el pelo pingando y alguien me gritó: 'Vete pidiendo hora en la peluquería que te van a cerrar'. A veces me decían que me dedicara a limpiar, que arbitrar no era lo mío".

Pero Zaira aguantó el chaparrón. Lo peor, rememora, es que casi siempre los insultos procedían de algún padre desde la grada. A veces era la respuesta a un error suyo. Otras era faltar por faltar. "Los árbitros nos equivocamos, pero no lo hacemos por fastidiar. Somos humanos. Y yo estoy además aprendiendo", lamenta Zaira.

Con este revuelo mediático su vuelta a clase, a cuarto de la ESO en un instituto de Gijón el próximo martes, será todo un acontecimiento. Zaira es famosa y no tiene miedo. Al contrario. "Sé que mis compañeros me respetan y que me van a apoyar en todo".

A pesar de lo sucedido, no quiere hacer de su caso un incidente sólo con connotaciones sexistas. "No soy el único árbitro al que insultan en este país. Somos un colectivo, hombres y mujeres, a los que nos llaman de todo en cada partido. Y eso hay que encontrar el modo de evitarlo. Por ello doy la cara. Para que todos reflexionemos". Mientras, esta adolescente asturiana cuenta con seguir sus estudios y hacer en el futuro algo relacionado con la biología. Su otro sueño, el de arbitrar, ha quedado aparcado, por ahora. La temporada ha empezado sin ella.